Historia de Estancia La Figura


Su fundador fue el ingeniero Carlos Pellegrini, padre del ex presidente y artista plástico de la época

Estancia La figura es una de las antiguas estancias, del partido de Cañuelas provincia de Buenos Aires, tierra de grandes acontecimientos y hombres que forman parte de la historia, la misma fue originada a comienzos del siglo XIX. Su fundador fue el ingeniero Carlos Pellegrini, padre del ex presidente y artista plástico de la época.

La política de Rosas contrariaba sus ideas democráticas y su nacionalidad francesa lo mantenía en situación incomoda e intranquila a causa del bloqueo, decidió buscar quietud en dirección a la campaña, adquiriendo un establecimiento de campo llamado "LA FIGURA", en el cual se exilio con la familia, donde su hijo Carlos, nacido en 1846 pasa su infancia. La casa también funcionaba como puesto de carretas en los largos viajes al sur.
Considerado un avanzado de su época inventa y lleva a cabo importantísimos adelantos en la agricultura entre ellos un sistema de riego revolucionario llamado el balde regador.

Poco después de la batalla de caseros en 1852 la familia volvía a fijar residencia en Buenos Aires, fue el padre del ex presidente quien hizo construir el primer casco que aun se conserva, aproximadamente en el año 1830.

Fue su hijo Carlos (quien fuera presidente de nuestro país), quien continuó al mando de las actividades agrícolas de la estancia.
Luego pasó a manos de otro ilustre hombre que fue Miguel Nemesio de Uribelarrea quien le dio un gran impulso a "LA FIGURA" con la explotación lanar, a juzgar por los inmensos galpones de esquila que se construyeron, inspirados en la arquitectura ferroviaria.

En 1880 Uribelarrea fundó el pueblo que lleva su nombre lugar donde se encuentra la estancia, en 1888 donó las tierras para la primera escuela de agricultura práctica de Latinoamérica que se inauguró en 1894.
Actualmente es la escuela aerotécnica "DON BOSCO". También impulsó en 1885 el trazado del antiguo ferrocarril a Cañuelas, que pasa cerca del casco, e hizo erigir la iglesia del pueblo en honor a su esposa en 1890.

Tras su muerte, la estancia pasa a ser propiedad de don SILVANO CROTTO, fue el y su refinada esposa, la Sra. VALERIA V DE CROTTO, dueña de un exquisito gusto, quienes le encargaron la construcción del gran casco nuevo, al arquitecto MARTIN NOEL (1888-1963), destacado arquitecto y luego político de su época, graduado en 1909, el la ecole speciale d`Architecture de Paris. En 1924 Noel comienza la construcción del nuevo casco de la figura otorgándole a la estancia un estilo completamente vanguardista dentro de lo neocolonial.

Avanzado el siglo XX la estancia pasa a manos de la familia MADERO, actuales propietarios, quienes continúan conservándolo todo como en épocas de CROTTO Y NOEL.

La Estancia


Desde la imponente entrada principal de la casa, acentuada con un gran frontis español, accedemos al hall central con muebles tallados de Mallorca, frisos de piedras, arañas, faroles españoles y un gran bargueño del siglo XVII.

Múltiples ambientes de recepción con detalles de alto tono, techos artesonados , hogares y fuentes de agua artificiales, abundante presencia de mayólicas españolas en todas sus plantas y revestimientos, que podrán verse a lo largo de los tres pisos del edificio, por los cuales se accede a través de importantes escaleras en cuyas alzadas se observan diferentes cerámicas con paisajes de Talavera de la Reina.

Sala de música, biblioteca, videoteca, impactante jardín de invierno con vista al majestuoso parque, con ventanales de vitreaux, a través de los cuales se filtran sugestivas luces en ocres y azules, en el se podrá disfrutar del placer de un desayuno o una comida gourmet a la luz de las velas. Misteriosos entrepisos y pasadizos secretos, que configuran una casa aparte sin que el visitante los advierta , nos llevó varios años descubrir los misterios del castillo.

Nuestro bar, un lugar mágico y especial, con gran despliegue de cerámicas españolas de moriscos azulblanco, a continuación un desafiante salón comedor, con pisos damero, arañas de caireles y paredes con tonos sugestivos, con grandes puertas ventanas, con vista a un lado al patio andaluz donde el agua al caer de sus fuentes y vertientes de serpientes, emite sonidos que invitan a la meditación y al relax, al otro lado se puede ver el patio del aljibe, construido en épocas de Pellegrini, con pisos tricolores de cerámicas sevillanas y herrería colonial, rodeado de añejos árboles y gran variedad de plantas y jazmines, que bañan de agradable perfume la atmósfera del lugar.

Toda esta maravilla está rodeada por 50 hectáreas de parque, diseñado por el prestigioso paisajista Charles Thays, donde se pueden ver un sin número de plantas de diversas especies, lagos artificiales con peces de colores y una isla donde anidan, gansos, patos, cisnes y demás especies de la fauna autóctona.

En la capilla, infaltable en toda gran estancia, descansa la imagen de la Virgen de los Milagros, en elegante horgacina. Hay algo especial en este lugar, difícil definirlo, es algo muy magnético.

Enmarcada por un rosedal, en medio de un patio romano de mármol travertino, se encuentra la pileta de natación, escoltada por fuentes y estatuas de querubines.

Toda la estancia fue reciclada para uso turístico.

Muchas personas sueñan con llegar a tener un refugio donde se figuran el paraíso terrenal, un escondite para inspirarse y encontrarse así mismos. En la estancia La Figura, esto se cumple y perdurará por siempre en la mente de quienes la disfruten .